Los tres cerditos o el mundo de las improvisaciones

Los tres cerditos o el mundo de las improvisaciones

Los tres cerditos

Seguro recordará usted la famosa fabula de los tres cerditos y el lobo feroz.

Bueno, por las dudas hagamos una síntesis de este clásico, para niños(?). –por las dudas aclaro, no es un error ortográfico, sino una pregunta formulad
a exprofeso- Digo esto porque creo que lo que es considerado un relato par la niñez, con frecuencia, termina teniendo una enorme relación con el mundo adulto y nos sirve como una reflexión poderosa.

Bien, recordemos la historia: se dice que había 3 cerditos, supongamos hermanos, que eran acechados por un lobo malo -no se si hay lobos malos y buenos…-

Los cerditos para protegerse de los ataques de feroz lobo, deciden cada uno por su cuenta, construirse una casa, a tal fin.

Uno de ellos, lo hace tomando como material la paja, otro maderas, y el tercero  ladrillos.

Parece ser que los dos primeros, que serían los menores, priorizaron la diversión, el tiempo libre para el tocar la guitarra y cantar, por sobre la previsión y el propio cuidado de sus vidas!, es decir, en pensar un poco a largo plazo y planear el futuro!!!

Así, mientras estos dos terminaron rápidamente sus “casas”, el tercero, que eligió hacerla de ladrillo, se vio en medio de una gran tarea que le quitaba tiempo, aunque momentáneamente, para otras cuestiones tales como las de sus hermanos. Y, dentro de las actividades de los dos más jovencitos, estaba el burlarse del mayor porque siempre estaba trabajando y no los acompañaba en sus andanzas.

Y fue así que cuando le toco el turno de actuar al lobo, este empezó por la casa de paja. Dice el relato, que sopló, sopló y sopló, hasta que la débil casita, se terminó desarmando para finalmente caer sin solución. Su habitante, el cerdito, llamémoslo número uno, huyó con rumbo a la casa del cerdo número dos, cuya casa como recordarán, era de maderas.

Éste, que tenía su casa de un mejor material y era también generoso, rápidamente lo hospedó y quedaron así ambos a resguardo y por supuesto, fiel a su estilo, siguieron divirtiéndose a lo grande, supongo no habrá faltado la comida, el trago y la música para celebrar. Claro, hasta que llegó el lobo; que inmediatamente comenzó a soplar, al igual que con la primera casita. Y, si bien le costo bastante más que la anterior, ya que la madera tiene una resistencia superior a la paja, parece que los pulmones del peludo lobo pudieron más y al final…la derrumbó, quedando los dos “divertidos” cerditos a la intemperie, sin fiesta y pero aún, sin casa.

Así, ahora, los dos cerdos, el uno y el dos, tomaron la calle en busca de refugio, ¿dónde ir?… por supuesto en la casa del cerdo número tres, de su hermano, a quien consideraron aburrido y trabajador quien, recordarán ustedes, había construido su casa de ladrillos.

Y hasta acá llegó nuestro pulmonar amigo, el lobo. Él, que llega, y comienza su faena de soplar, como método de conquista y demolición. Pero, parece ser que esta vez, no hubo caso. No lo logró, la resistencia de los ladrillos y una mano de obra esmerada del cerdo tres, así lo impidieron.

Qué tiene que ver esto con una Empresa Familiar, se preguntará usted

Dejaremos para otra oportunidad el análisis del individualismo de los protagonistas y su comportamiento irresponsable, e iremos ahora a lo que nos ocupa en esta oportunidad:

Suele suceder que cuando los riesgos o peligros no nos resultan inminentes, las personas solemos dejar para mas adelante lo que verdaderamente deberíamos hacer ahora, no mañana. Así, en este cuento-fabula, podríamos entender que el lobo de la fabula, es o representa para muchos empresarios las distintas situaciones que SON OBVIAS, QUE SE VEN, QUE NO ESTAN OCULTAS!!!, pero que, aunque extraño repito, se suele hacer como que: si no las atiendo, solas se irán… se disolverá o que “algo”, tal vez mágico, lo espantará!

Y hay otras cuestiones, o riesgos, que francamente usted no las ve porque siempre mira desde el mismo ángulo y con la misma mirada. Si embargo otro, que puede no haber estado nunca donde usted, pueda verla y advertirle que hay lobos dando vueltas alrededor de su empresa!

Los tres cerditos 1

Y siguiendo la comparación de la fabula, usted ve cómo otros están tomando algunas previsiones o se encargan del asunto. Pero eso pareciera no bastar para que comience a hacer algo usted, que aunque no fuera lo optimo, seguro es mejor que hacer nada…

Si usted actúa o se maneja así, o mejor dicho no actúa, espero que tenga la “suerte” de tener alguien más previsor que le de respaldo y le permita esconderse en su casa, sino…

Pero sabe una cosa, esto es solo un cuento-fabula, la vida real no es así. ¡A veces es peor! Porque no siempre se encuentra en el camino a otro que le de una mano desinteresadamente.

Y como acabamos de decir, si usted no hace lo que tiene que hacer en el momento indicado, corre el riesgo que el “lobo” lo devore…

Le propongo un ejercicio, para ello le pregunto: ¿qué podría ser el lobo en su caso?

Ése es un muy buen comienzo, identificar el o los lobos para los cuales se tiene que preparar.

Le sugiero se anime, saque una hoja, una lapicera y haga la lista. Una vez que la tenga, vea quien o quienes le pueden ayudar!! Después de todo, si hasta hoy no lo encaró, tal vez se deba a que no lo ha podido hacer y vaya siendo hora de pedir ayuda.

Le propongo algunas preguntas para revisar su propia situación:

  • ¿Con cuales de los comportamientos se siente identificado?
  • ¿Conoce usted alguna persona que sea exitosa y a la vez improvisada?
  • ¿Puede reconocer en su propio accionar ejemplos de actuar desde la previsión y viceversa?, ¿Cómo se siente al recordar ambos casos?, ¿en qué caso se siente más cómodo y seguro?
  • ¿Qué cuestión de su Empresa Familiar, que viene postergando, necesitaría ya mismo ser atendida?
  • ¿Qué otra cuestión le queda como aprendizaje?

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