Qué va pasando con el tiempo en las Empresas Familiares

Qué va pasando con el tiempo en las Empresas Familiares 

Algunos protagonistas de las EF sus historias

Las EF tienen sus comienzos con grandes potenciales de optimismo y altruismo. Todos en ella están dispuestos a los sacrificios que sean con tal de que este sueño vaya cristalizando y la hagamos triunfar. Esto es extraordinario y yo diría necesario, pero que va pasando con el tiempo?

En la marcha van apareciendo diferentes situaciones que hacen que los integrantes en algún momento comiencen a hacerse preguntas relativas al pasado, presente y futuro.
¿A que me refiero?,

Simple, es prácticamente un hecho, muy fácil de comprobar, que no todos los integrantes de la EF se han dedicado o se dedican del mismo modo en tiempo, preocupaciones, intensidades, etc. Por lo menos es lo que comienza a aparecer en el pensamiento de cada uno. Esto a modo individual, pero todos sabemos que cada uno tiene sus propias situaciones de familia y que en cada casa de ellos se comenta si o si, las cuestiones de la empresa. Y esto, por más que se juren y perjuren que de ello no hablarán en sus casas, tarde o temprano, lo harán!

Pronto comienzan a aparecer situaciones que, en la mayoría de los casos, se sienten incomodas para hablar y que por no complicar las relaciones familiares, se termina optando por no proponerlas; y si no, se dejan para más adelante…

Mientras tanto en cada uno, va creciendo cierta inquietud a veces malestar que se va acumulando en el cuerpo, en las emociones, mientras el lenguaje es contenido. Así, comienzan a aparecer situaciones de estrés, nervios, malos tratos familiares o de parejas o enfermedades que simplemente se toman como “enfermedades” como si estas no tuvieran que ver con la totalidad de nuestras vidas, de nuestras relaciones, de nuestros vínculos; como si nos vinieran del aire. Es que cuando guardamos y guardamos y postergamos conversaciones llega el momento que nuestra capacidad de guardar se excede y finalmente terminan en alguna situación complicada.

No es precisamente tapando o dejándolas pasar, como desaparecen las cuestiones que nos dividen o nos incomodan. Mucho menos se resuelven

¿Y entonces?

La propuesta o sugerencia que le hago, creo que es simple, pero necesita valentía. A qué me refiero, a la necesidad de conversar esas cuestiones que están dando vuelta, que todos saben que están, pero que no se las menciona. Eso que vive en cada uno, con mucho dolor y angustia.

En las familias de empresas familiares se incuban y anidan fuertes resentimientos, solo soportados para “preservar” la familia, lo cual es una mentira ya que ninguna relación es factible sin sinceridad y mucho menos con alguno de ellos sufriendo por no poder decirle al otro lo que le molesta. En la práctica lo que se hace es postergar las cosas, con el agravante que el tiempo, por cuenta de sanar las cosas, las empeora. Las consecuencias, bueno, son a veces, difíciles de predecir.

Las personas tenemos solo una forma de relacionarnos, de generar acuerdos, de licuar nuestras diferencias, de aclarar lo que nos aflige. Estamos dotados de la palabra, somos seres lingüísticos y es esa facultad maravillosa, es un remedio extraordinario como no existe ningún otro.

Nos suele ocurrir que hemos mal entendido su uso, solemos pensar que es preferible no hablar, lo cual creo es una de las peores cosas que podemos elegir hacer. Para ponerlo en positivo, diré que cuando lo hacemos producimos en nosotros y en los otros verdaderos efectos sanadores. Lo animo a que pruebe hacerlo y vea qué sucede.

A modo de ejercicio práctico, le propongo pensar:

  • ¿Con qué miembro de la familia tengo algún asunto pendiente?
  • ¿Qué originó el asunto? -no importa de quien es la “culpa”
  • ¿Cómo podría preparar un acercamiento con esta persona?
  • ¿En esta conversación, qué estoy dispuesto a ceder de mi posición?
  • ¿Qué ventajas traería a la relación, a la familia y a la empresa que pudiera resolver esta situación?

Lo dejo con un cordial saludo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *